







La junta directiva del Narro, preocupada por la salud, ocio y derechos pasivos de sus asociados ante su próxima jubilación, ha iniciado sus viajes de reconocimiento a Alange para ir organizando el futuro próximo con el objetivo de disfrutar de la vida despues de jartaros de no dar ni golpe ni un palo al agua en la vida laboral.
En este pueblo y en el de al lado (La Zarza) no os faltará de nada: restaurantes típicos, raciones de pajaritos y ancas de ranas, postres y pizzas gigantes, manojos de esparragos, hoteles pintorescos, balnearios, piscinas, senderismo, montañismo, ciclismo, piragüismo, kayismo, pesca, barcos, bares con discoteca, amigos moteros, térmicas...
Olvidaros del Inserso e invertid en el Residencial Tercer Narro.