



Os dejo las fotos de la cena - homenaje de despedida al okupa, en agradecimiento a sus servicios de limpieza y mantenimiento del patio, que también sirvió de entrenamiento para la batalla de los arroces. En este caso, con palomas malocomeras.





Como veis el pobre O Galo Papo ha caído víctima de la carpanta, pero nos comenta su afamado criador que antes de morir le dio tiempo a echarle la pata encima a varías gallinitas (viciosillas ellas) que estaban cluecas, por lo que esperamos numerosa descendencia.
