¿Dónde andará el Mandril?, me preguntaba preocupado por Berreitor, desaparecido, por prescripción médica, para evitar las grescas urbanas veraniegas. Y como el bicho no contestaba los mensajes, decidí salir con mi novia en su busca por los poblados confederados del Guadiana, rastreando su habitat natural: las presas de la cuenca media, al quinto coño, por la Siberia, rondando por las Vegas Altas, la Serena y las Villuercas, que todas estas comarcas hay que recorrer para encontrarlo.

Hay está, míralo, el pantanto de Orellana, inmenso, precioso, a pesar de los chaletes ilegales, los eucaliptos y las playas de cemento. Supongo que el barco de Jesús andaría por el mítico Cogolludo, aguas arriba. En el fondo, aunque no se aprecian, los mejores peces de agua dulce.

La presa de Orellana, cuarentona pero esbelta, como nuestras novias, 738 m. de longitud y 63 de altura, el 90-60-90 de las presas, y encima, sabe cocinar paellas en su margen izquierda.

El Zújar, pequeño pero coqueto, hoy convertido en soporte de la Serena. Mantiene un complejo turístico digno para una aventura de la peña, la Isla del Zújar, a la espera de que Paquito lo reserve.

De pena el estado en que se encuentra la piscina natural, junto al antiguo poblado de pescadores, abandonada. A ver si la Confederación mete mano y pone orden.

La presa de la Serena, la menos agraciada a pesar de su juventud, enmarcada por llanuras onduladas y desarboladas, llenas de pastizales que al menos nos dejan los mejores quesos de oveja.



Vistas de la Serena, desde el mirador del Castillo de Puebla de Alcocer, impresionantes.


Puerto Peña, bonito, bonito, con sus orillas abruptas y sus enormes riscos donde anidan los buitres (según los entendidos, que yo no los veo). A pesar del monstruo azul que le han plantado al lado.

Y ahí llegamos a la presa del Cíjara, en perfecto estado de revista, tal como lo dejamos en el 2004, que para eso lo cuidan Berreitor y su Princesita.


El Berry os manda saludos y os recomienda que, para evitar acaloramientos, sigáis la dieta del cucurucho.