






Las indagaciones realizadas el pasado domingo, unidas a nuestras investigaciones googleras, nos han permitido alcanzar las siguientes conclusiones:
El cerro de Medellín fue ocupado inicialmente, en los tiempos de la república romana, por Quinto Nachote Metelo, primer antepasado de la casa Ricote, tras cargarse a su antiguo amigo Sertorio. Posteriormente, con la ocupación musulmana, el campamento romano pasó a fortaleza islámica tras la conversión de la familia al Islam al mando de su antepasado al-Ricotí abd-el-kar-a-pochí. Con la conquista cristiana, la Casa se adaptó a los nuevos tiempos y volvió al cristianismo, manteniendo el castillo hasta que se la lió parda a Pedro el Cruel por líos amorosos, como después a la Beltraneja y a la Católica, lo cual le valió a la Casa diversos destierros hacia tierras de Mérida y Puertollano, no obstante lo cual consiguió el condado y el castillo de Medellín a través de la rama (primos lejanos) de los Portonarreros. En las imágenes, cedidas por Mr. Lamb, el actual Jefe de la Casa Ricote enseñando las propiedades de sus parientes a los invitados. Por cierto, que otro antepasado suyo, primo lejano, tuvo gran protagonismo en Méjico allá por el 1500, pero de eso hablamos otro día.






































