domingo, 26 de octubre de 2008

los gentlemans beben gin con pepino

Las reglas de etiqueta de Old Spanish Narro imponen el consumo de Gin Hendrick´s, naturalmente con pepino. Good save the Sir Caravan and your friend Sir Pionner.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Hendrick´s gin, exclusiva
VelSid

Esta es una ginebra especial, está elaborada artesanalmente y siempre en pequeñas partidas, unos doscientos litros en cada destilación. El alambique que se utiliza es una copia exacta del que se utilizaba en el siglo XIX en Escocia, en la localidad de Girvan.

Entre sus componentes cabe destacar una infusión de pétalos de rosa y pepino que le dan un sabor totalmente diferente a las ginebras tradicionales. Una peculiar botella oscura.

Recomiendan servirla en un vaso plano, una vez introducido el hielo, se le añade una rodaja de pepino cortada. Debemos añadir también una tónica de buena calidad y remover todo con la rodaja de pepino y ya tenemos el “Gin Tonic by Hendrick´s” listo para tomar

Hendrick´s es una ginebra exclusiva, acaba de llegar al mercado español, prometiendo sorprender a los amantes de la ginebra.


"Pues un poco de aguardiente de la vera, aderezado con unas raspaduras de bellota (frescas de temporada) debe ser algo insuperable para los degustadores de las esencias nassionales".

Anónimo dijo...

La legión de amantes de la ginebra brindan para celebrar las novedades. Un cúmulo de marcas ha llegado a las barras de los bares con originales recetas que perfeccionan la original londinense y amenazan con llenar el Narro con semajantes mejunjes.

Para reproducir la fórmula de la flamante The London Gin hay que ser Marco Polo, o dedicar el caravanismo a la investigación etíclica mundial: bayas de enebro de los montes de Dalmacia, casia china, canela de Ceilán... Así hasta nueve componentes internacionales. Además, la casa González Byass, experta en Jerez y autora de esta nueva ginebra, ha comprado una destilería en la capital británica para elaborarla, con lo que un viajecito a Chipiona, pasando por las Bodegas nos puede solucionar el temita. El resultado es un preciado líquido azulado, de nariz fina, con marcadas notas de hierbas balsámicas y enebro, y un original fondo de trufa, con un paso por boca meloso y delicado, y un final largo y especiado. En otras palabras, el culmen para los amantes de la ginebra y de todas sus aplicaciones: gin tonic, dry martini, negroni?

Vivimos una Edad Dorada. En la barra del bar se agolpan sublimes y novedosas marcas de ginebra -pero sobre todo diferentes- que imitan o perfeccionan la fórmula original. Que tampoco es original del todo, porque los británicos, a su vez, la copiaron de los holandeses, quienes a finales del siglo XVII dieron a luz una bebida, la genever, adecuada para tratar enfermedades de riñón, véase la edad a la que llegó la Reina Mather en la Gran Bretaña, acostumbrada a su lingotazo de gin antes de dormir. ¡Las excusas que busca la humanidad para echarse un trago! La Realeza Narrera, sólo importa de otras Casas Reales, no opta por la innovación patria.

De vuelta en la actualidad, otra de las novedades que apasiona a los ginebrófilos más refinados es Hendrick's Gin, de origen escocés y absolutamente original. Su botella oscura, como de farmacia antigua, incluye, además de todos los hierbajos y raíces de aquí y acullá habituales en el gin, dos ingredientes inusuales: una infusión de pétalos de rosas de Bulgaria, inapreciable, y otra de pepino holandés, y hay que reconocer que esta hortaliza aporta una frescura inédita. Hasta el punto de que los barman más experimentados se han confabulado para eliminar el limón del gin tonic de Hendrick's y suplantarlo por un bastoncillo de pepino.

Remuevo, pues, mi copa con un pepino, y continúo con las novedades. Otra que merece la pena probar es la Ten de Tanqueray. 170 años después de la fundación de esta legendaria destilería, se ha producido un líquido excelso, que se caracteriza por su corazón cítrico, debido a una selección de pomelos blancos, naranjas y limas, que se conjuntan en el alambique número 10. Tiene, además, cuatro destilaciones, que refinan su carácter, y un grado alcohólico considerable (47º), lo que aporta intensidad y persistencia de sabores.

Pero el gin no sólo habla inglés. Aparte de la folclórica versión nacional, la ginebra menorquina, viril y aromática, hay que dejar sitio en el podio para una francesa, la Citadelle. Procede de una destilería fundada en 1771, que hoy recupera la antigua fórmula de hasta 19 ingredientes (enebro francés, regaliz de China, almendras españolas?) e incluye cuatro destilaciones. Intensa y de nariz punzante, es la mejor de todas, según los expertos de la revista Wine Enthusiast. Aunque lo más recomendable es formarse una propia opinión. Las hay más adecuadas para el gin tonic (The London Gin) y otras que se pueden beber incluso sólo acompañadas con hielo, como la refinada Hendrick's.

Anónimo dijo...

Un proverbio árabe dice, y no es coña, que el mundo es como un pepino: hoy lo tienes en la mano, mañana en el culo.