domingo, 1 de agosto de 2010

LA VIDA A BORDO DEL SAJORAMI


Aunque en la mar era nuestro Presidente quién dirigía, en tierra tocóme a mí, alguna vez, comandar las huestes narreras, intentando tenerlas siempre agrupadas, mas como pueden apreciar vuesas mercedes, no pude evitar que se me despistaran algunos grumetes. ¿Tendremos algo que ver, en su actitud los progenitores respectivos?

2 comentarios:

presidente dijo...

Que mojitos más ricos por lo menos me tome tres o quizas cuatro no recuerdo bien

Matra-Kam dijo...

Pqr Dios Comandante a que escuela de marineria fue su señoria, eso se les cuelga de la verga por los pulgares y cincuenta latigazos como mandan los canones