

Con esas entradas melancólicas de Bird (recetas antiguas, río, barcos...) me he puesto sentimental y he recuperado una foto que tenía olvidada del Río Guadiana y conteis qué os sugieren.
PD.- Dedicada al Gran Bleiquer, que con su piragua y el palear incesante mantiene vivo el recuerdo de otras embarcaciones, hoy olvidadas.
10 comentarios:
Ya estamos emeritenseando de nuevo. Me dijeron un día que uno que vivía por allí, de cuyo nombre no me acuerdo, destrozó una noche la barca porque le molestaba, y desde entonces se acabó el cruzar por ahí. Aunque alguna vez ibamos a bañarnos en frente, era más de la charca, hasta que la estropearon los de los chalet con sus pozos ciegos (El Presi, Krokus, Katom-Tao, etc.) y el plomo de los platos del tiro.
Yo de pequeña me bañaba en el Guadiana, recuerdo mucho el chiringuito que tenía futbolín, las barcas, el barquero, y otros tantos entretenimientos como cruzar nadando a la otra orilla.,pescar (renacuajos o ranas para una niña/o era de lo más divertido) tirarse de la pilastra que había a mitad ! QUE TIEMPOS!...Guadiana te quiero.
No eramos mayores que algunos de los pequeños de "El Narro" y algunos ya estábamos remando por ese Guadiana y con esas barcas, entre ellos Manolo Guillen, Andres Cortes, Ángel Luis Colomo y el que suscribe, nos dejaban llevar a los viajeros de una orilla a otra, y lo hacíamos solo por el gusto de llevarla o con nuestros padres a los chiringuitos de la otra orilla, que vino con limón, que picadillos y las tortillas igualitas que las que se marcan hoy en día muchos restaurantes, por llamarlos de alguna manera,
viejos tiempos pero buenos recuerdos.
La charca sigue donde estaba y uno se puede bañar tan ricamente. Probablemente una de las causas de la degradación que tuvo en su día(cuando se dragó)fueron los pozos ciegos, junto a los despojos y orines de los domingueros de sandalias con calcetines, como el del comentario de arriba.La escasa atención prestada por funcionarios desenterradores y la Confederación a tan preciado monumento también contribuyeron a la eutrofización del agua(no se mantenían ni los bocines ni las compuertas) .Pero el que remató la faena fué el genio al que se le ocurrió hacer el camino perimetral y que eliminó las pocas playas que tenía el pantano.
Supongo que lo de ricamente te referiras a las sanguijuelinas esas que se te pegan entre los dedos del pie. Jesús Bacterio metió su catamarán y saco el casco negro al mes. La charca se mantuvo limpia más de 2000 años hasta que los grandes propietarios locales empezaron a parcelar y a vender y desde entonces, cuando empezaron a saturarse los pozos ciegos, se jodió, nada más hay que ver el uso que le daban al del merendero Mimi. Y, por lo menos, desde que hicieron el camino, se puede pasear libremente por toda el perímetro de la charca.
qué coño tiene que ver la charca con el rio guadiana
Achio:
acojonante esta entrada de Mr. Lamb, supongo...
yo flipo.
Aunque me cambiao el nombre sigo siendo aquél.
Todo lo que sea navegación no me es ajeno.
Antier mismo estuve en el baden de Valverde:
¡¡¡Éso son aguas bravas..!!!
Qué caña!
Según nuestros informadores, el negocio de la barca funcionó entre fines de los 50 y finales de los 60. Lo montó al parecer Pedro Abad Vargas, carpintero, ayudado por su hermano Fernando. Además de la barca crearon un chiringuito en frente, en la Playa de Educación y Descanso. Las barcas llevaban al personal al chiringuito y a algunos trabajadores del Matadero, que pagaban unas cuotas regulares por ello.
Cuentan que tras pasar en barca, allí se bañaron a primeros de los 60 las primeras mujeres en bikini: Nuria Espert y María Asquerino. Un impacto para la época.
Cuando el chiringuito se quedaba sin vino, mandaban a los ayudantes a la bodega a por repuestos:
Barroso, sólo Barroso
tiene la mejor bebida
y es por su caldo famoso
la bodega preferida
del vino más generoso.
Al fallecer Pedro, el negocio se lo quedo Chiqui, familiar de la Legionaria, famosa carnicera de la Plaza del Rastro.
La parte negra del asunto era que cada verano fallecían uno o dos bañistas ahogados.
Buen chorreo informativo:
Acojonantes historias tan nuestras, el rio es un camino que a su vez se mueve.
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