La chanfaina nació en la dehesa, de los pastores que entregaban las partes nobles del cordero a los señoritos y se quedaban con las visceras que aquellos desechaban. En cambio, hoy en día, es aceptada por todos, así que os la voy a explicar para que la hagáis de vez en cuando en casa, reservándome algún truquillo para que no nos levanten el premio que vamos a ganar el año que viene en Fuente de Cantos.

Lo primero de todo es trocear las asaduras del cordero (bofe, corazón, higado y lengua), escaldando el bofe en agua hirviendo.

En el perolo, freimos cebolla (el mismo peso que la asadura) y cuando esté rendida le añadimos las asaduras rehogándolo todo hasta que esté tierno y rendido. Y antes de apartarle del fuego, le echamos un poco de tomate.
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